“No puedo permitir que éstas serias acusaciones influyan en la banda y en el importante y hermoso trabajo que se ha hecho en los últimos años”. Con ese posteo en su Facebook, el baterista de Sigur Rós, Orri Páll Dýrason, comunicó su salida de la banda.

Dýrason abandonó el grupo de post-rock islandés tras ser acusado por Meghan Boyd, una joven que asegura que el baterista la violó en Los Angeles, en 2013. Aún no hay una denuncia penal del supuesto hecho.

Boyd denunció el traumático episodio a través de Instagram. Según su relato, Dýarson la penetró sin su consentimiento mientras ella dormía en la misma cama. “Sucedió dos veces esa noche, y me pregunto por qué no me fui después de la primera vez. Pero estaba borracha, cansada, en shock”, decía el post, que luego fue borrado.

 

En otra publicación, la joven acusó a Dýrason de querer silenciarla. “He ocultado este dolor seis años, por varias razones”, confesó. Y explicó que salió a hablar inspirada en Christine Ford, la mujer que acusó de abuso sexual al candidato a juez de la Corte Suprema estadounidense, Brett Kavanaugh.

“En vistas de la escala de esta situación, he decidido abandonar Sigur Rós”, comienza el comunicado de despedida de Dýarson. “Haré lo que pueda para salir de esta pesadilla, pero por respeto a aquellos que realmente sufrieron violencia sexual, no haré de esta pelea un asunto público”, sostuvo.

Jónsi Birgisson (voz y guitarra) y Goggi Hólm (bajo), justificaron la decisión de su compañero: “A raíz de las acusaciones extremadamente graves y personales hechas en su contra en los últimos días, hemos aceptado hoy la renuncia de nuestro compañero de banda Orri Páll Dýrason, para permitirle lidiar con esto en privado”, dice el comunicado de la banda en su página Facebook.

Dýarson era el baterista de Sigur Rós desde 1999 -el grupo se formó en 1994-, y grabó seis de sus siete discos de estudio. Vale recordar que en noviembre del año pasado, la banda islandesa tocó por primera vez en Argentina, como parte del Festival Sonar Buenos Aires. (Clarín)