El éxito de Taylor Swift no para, y con él crece también el lado oscuro de la fama: los acosadores.

Frank Andrew Hoover, oriundo de Texas, deberá enfrentar nuevos cargos judiciales, después de que salieran a la luz numerosos correos electrónicos, en donde amenazaba con asesinar a Taylor y a toda su familia.

El hombre tiene ya antecedentes de acoso a la cantante. En octubre de 2016 fue detenido cuando intentó acercarse a ella después de un concierto que dio en una carrera de Fórmula 1. Esa fue una de las tantas veces que violó la orden de restricción que la diva pidió, que le prohíbe estar a menos de 150 metros de la artista “de por vida”.

Ahora se revelaron cientos de emails que Hoover envió al padre de la cantante, Scott Swift, entre mayo de 2015 y octubre de 2016. En ellos, las amenazas y los insultos eran constantes: “Malvada familia de demonios”, “Dios los va a hacer arder en el desierto”.

Otros, mucho más escalofriantes, decían: “Disfruten del aneurisma y de la muerte”. Y “he decidido que voy a exterminar a todos los Swifts algún día porque no puedo soportar el virus que tu hija ha esparcido”. Todos estos mensajes fueron presentados ante la justicia en un documento de 122 páginas.

Ni la familia de Hoover, ni los Swift han comentado algo sobre el caso. La cita del texano con el juzgado será la semana que viene.

Por desgracia, no es la primera vez que la diva del pop tiene que enfrentar algo así. El año pasado, Mohammed Jaffar fue arrestado por acosar por Twitter a la cantante, escribiéndole poemas y publicando fotos de ella con frases como “prometo que algún día te mereceré”. De acuerdo a documentos legales, la obsesión de Mohammed llegó al punto de intentar entrar al complejo de departamentos donde vive para verla en numerosas ocasiones. (Clarín)