La celebración del CES 2018 (en español, el Show de Consumo Electrónico) es, como todos los años, un enorme despliegue de las últimas novedades en tecnología. En ese contexto, un club nocturno de Las Vegas, lugar donde se consagra el encuentro, se puso a tono e instaló unas bailarinas robos que hacen pole dance.

Los robo-strippers con obra del artista británico Giles Walker. La cabeza es una cámara de vigilancia y el cuerpo está hecho con material de desecho. Según el artista detrás de la iniciativa, la intención del diseño está en una expresión de la vigilancia, el poder y el voyerismo. (LN)