Tras haber confesado que estaba ralentizando voluntariamente los modelos más antiguos de iPhone para proteger los dispositivos, dos grupos de consumidores presentaron demandas colectivas contra Apple en los estados de California e Illinois, en Estados Unidos.

Ambas demandas se basan en que Apple no tenía el consentimiento de sus usuarios para desacelerar el rendimiento de sus iPhone, por mucho que la compañía lo hiciera en favor de alargar la vida útil de los dispositivos de los usuarios, según reveló esta semana la compañía con sede en Cupertino.

Los damnificados afirman que las actualizaciones del sistema operativo iOS fueron diseñadas para “ralentizar deliberadamente la velocidad y el rendimiento” de los teléfonos “forzando fraudulentamente a los propietarios de iPhone a comprar el último modelo ofrecido por Apple”.

“Las empresas deben darse cuenta de que las personas son sofisticadas y que cuando las personas gastan sus dólares duramente ganados en un producto esperan que funcione como se espera”, reconoció James Vlahakis, abogado de la parte demandante, al diario Chicago Sun Times.

Si bien aún no se puede determinar cómo terminará esta batalla legal contra Apple, los dos demandantes de California, Stefan Bogdanovich y Dakota Speas, están buscando una indemnización por daños y perjuicios. Pero su interés va más allá: quieren que se sumen a la causa todos los usuarios que tengan un iPhone inferior a la serie “8” en todo Estados Unidos. (Clarín)