Con motivo de su 50 aniversario, Paul McCartney lanzará una edición en vinilo de su primer álbum solista, grabado durante los primeros meses tras la separación de Los Beatles, cuando la noticia todavía no había explotado en el mundo y solo había sido hablado en la interna del grupo.

La edición especial pretendía ser lanzada el 18 de abril, pero por la pandemia de coronavirus el lanzamiento tuvo que ser postergado hasta junio. El nuevo mastering del disco fue realizado a media velocidad usando las cintas originales de 1970 en los estudios Abbey Road. Se realizó como una transferencia específica de vinilo en alta resolución y sin límite de pico digital para la mejor reproducción posible.

El disco fue compuesto en medio de la ruptura emocional que significó el fin de la banda más importante de la historia. Incluso, el grupo llegó a ensayar alguna de las canciones durante las sesiones de Let it be y Abbey Road. Sumido en una profunda depresión, Paul McCartney se recluyó junto a su esposa Linda y su hija recién nacida en su granja en Escocia.

Atravesando un periodo de alcoholismo, Linda trató de sacarlo del pozo invitándolo a que vuelva a componer. De ahí brotaron canciones acústicas, catárticas y de una belleza conmovedora. Despojado de sus tres aliados -y sobre todo por fuera de la mirada de John Lennon- tomó el control absoluto sobre las canciones y grabó todos los instrumentos dotando al disco de un sonido más experimental y lo-fi del que tenía con Los Beatles.

McCartney también es una declaración de amor a Linda, con la monumental «Maybe I’m Amazed» -la mejor canción solista de Paul- a la cabeza, pero también en consonancia con la vida familiar que el músico eligió para atravesar el momento. Su esposa -una fotógrafa brillante- tiene presencia en coros (más adelante formaría parte de Wings) y es la autora de las fotos de portada y contrapa del disco.

El lanzamiento del disco no fue fácil. McCartney estaba empecinado con darlo a conocer lo antes posible, incluso con la fecha de salida de Let it be ya pautada para mayo con su discográfica y sus (ahora) ex compañeros de banda. El bajista tuvo que recurrir a una charla pesada con el presidente de EMI para lograr que el lanzamiento no se atrasara.

El 10 de abril de 1970, y sin ganas de hacer una conferencia de prensa, Paul McCartney publicó una solicitada de prensa donde respondía preguntas sobre el disco. Tras aclarar que se trataba de un lanzamiento en solitario, que había tocado todos los instrumentos y que no extrañaba grabar con el resto de Los Beatles, contestó la pregunta que partió al medio al siglo XX: «¿Estás planeando un nuevo disco o single con Los Beatles?». «No».

Fuente: TN