«‘Wise Woman’ es una canción sobre la Madre Tierra, el amor y el alimento que proviene de las mujeres «, definió Jason Mraz sobre su nuevo corte. “Se enfoca en un jardín de hierbas, un pequeño ejemplo de la capacidad de la Madre Tierra para proporcionar sustento y curación», agregó sobre el mensaje de la canción.

Jason Mraz sostuvo en un comunicado que «Wise Woman» también es un «título otorgado a una anciana que pasó años trabajando con plantas y enseña a otros sus maneras sabias, abriendo nuestros ojos a los regalos del mundo natural para un futuro más brillante y saludable».

El cantante la presentó desde su casa y granja en Oceanside, California, en el programa «Live With Kelly and Ryan».

Esta canción le siguió «Look For The Good», que le da título al álbum y que captura el amor de Mraz por la música reggae. «Buscá lo bueno» -traducción al castellano del nombre- es la filosofía del artista, con la idea de destacar lo positivo en momentos duros y desafiantes. Un mensaje perfecto para estos tiempos.

Para este nuevo disco, Jason Mraz profundizó su gusto por el reggae. Después de la salida de Know (2018), el cantante exploró un poco más sobre el estilo jamaiquino y se conectó con el productor Michael Goldwasser (Matisyahu, Steel Pulse, Toots and the Maytals, entre otros), que ya había trabajado en el remix de “Have It All”. En esos primeros encuentros descubrieron que podían hacer algo juntos.

“Pensé que terminaría en un proyecto experimental que quedaría sobre la mesa, pero se convirtió en algo hermoso y universal, tanto en la letra como en su ritmo. Todos pueden bailar reggae. Fue un largo proceso de maduración desde el amor al reggae como fan a encontrar las influencias correctas que me guiaron en esta dirección», describió el cantante sobre lo interesante que fue ese momento de colaboración en el estudio.

Para lograr ese sonido deseado, Goldwasser formó una banda de nueve integrantes y se instalaron en la casa y estudio de Jason, que está diseñado igual que el de Bob Marley en Hope Road, Kingston.

También convocó a sus frecuentes colaboradores de Raining Jane para las voces adicionales y para componer algunas canciones. El proceso de grabación fue rápido, demoró tan solo dos semanas.

“Fue muy bueno”, recordó el cantante. “Hicimos una serie de demos y enviamos los arreglos a los músicos. La primera vez que nos sentamos en círculo para tocar estas canciones fue mágico. Apenas empezamos a tocar, todo funcionó. Las letras fluían y era mágico contar con tantas personas juntas que coinciden en un sonido y un tono y un tempo y una estructura y un resultado final. Comenzó como un experimento pero fue más allá de nuestras expectativas sobre cómo iba a sonar y en lo que se iba a convertir», agregó. (TN)