Jack Sherman, guitarrista del primer disco de Red Hot Chili Peppers, murió esta semana a los 64 años. La banda comunicó la noticia en sus redes sociales con un sentido mensaje en el que no dieron detalles sobre la causa de la muerte.

“Nosotros, los de la familia RHCP, quisiéramos desearle a Jack Sherman que navegue sin problemas por los mundos del más allá”, dice en el comienzo la publicación que Red Hot Chili Peppers hizo en su Instagram. Y agrega: “Jack tocó en nuestro álbum debut y en nuestra primera gira por Estados Unidos. Fue un amigo y le agradecemos todos los momentos buenos, malos y lo que hubo en el medio.”

Sherman fue una figura clave en los inicios de la banda. Su ingreso a Red Hot Chili Peppers se dio en diciembre de 1983, para reemplazar a quien fue el primer guitarrista y uno de los fundadores del grupo, Hillel Slovak.

En 1984, Jack Sherman fue parte del disco debut de la banda, Red Hot Chili Peppers, y participó de las primeras grandes giras por Estados Unidos. Además, coescribió varias de las canciones del segundo álbum Freaky Styley.

En 1985, y tras diferencias y roces con el vocalista y líder Anthony Kiedis, Jack Sherman se alejó de la banda y fue reemplazado por el primer guitarrista, Slovak. Desde aquel entonces, el músico no volvió a formar parte de la banda, aunque sí volvió a grabar con Red Hot como colaborador en el disco Mother’s Milk de 1989.

Sherman no volvió a integrar ninguna otra banda desde entonces, pero siguió desarrollando su carrera y trabajó con célebres artistas como Bob Dylan en su disco Knocked Out Loaded. También colaboró con músicos como George Clinyon, Peter Case y John Hiatt.

En 2012, cuando Red Hot Chili Peppers ingresó al Salón de la Fama del Rock and Roll, Jack Sherman no fue incluido y en una entrevista con la revista Billboard contó que fue doloroso ver toda esa celebración y que nadie hubiera pensado en llamarlo.

Más allá de las diferencias que en su momento los separaron, y del mal trago en 2012, la banda lo recordó con mucho cariño en el día de su muerte. Los fanáticos saben lo que significó el músico para el grupo ya que, entre otras cosas, Kiedis escribió en su autobiografía: “Dios bendiga a Jack, mantuvo a la banda a flote durante un año, y si no lo hubiera hecho, los años siguientes probablemente no los hubiéramos tenido”.